Para las mujeres de Rwanda, la tecnología moderna aporta más productividad —y ganancias— a la agricultura tradicional. Con el teléfono celular, pueden ahora aprovechar la plataforma digital que las conecta con mercados más grandes y les ha facilitado grandes contratos de cosecha por anticipado. Foto: Alison Wright.

Para las mujeres de Rwanda, la tecnología moderna aporta más productividad —y ganancias— a la agricultura tradicional. Con el teléfono celular, pueden ahora aprovechar la plataforma digital que las conecta con mercados más grandes y les ha facilitado grandes contratos de cosecha por anticipado. Foto: Alison Wright.

Reclamar los legítimos roles en la economía

Economic empowerment

Las contribuciones económicas de las mujeres pueden liberar la promesa de los objetivos globales. Cuando las mujeres obtienen un trabajo remunerado decente o inician una actividad comercial, mejoran su propio bienestar. También acercan al mundo al fin de la pobreza y el hambre, al crecimiento económico sostenible, al máximo aprovechamiento de la innovación y a la reducción de las desigualdades. En todo el mundo, los niveles de remuneración y empleo entre las mujeres son inferiores a los de los hombres. Ellas asumen una proporción injusta e ignorada del trabajo de cuidados no remunerado en el hogar. ONU Mujeres contribuye al empoderamiento de las mujeres para que derriben estas barreras de discriminación y reclamen sus roles legítimos y en pie de igualdad en una economía inclusiva.

El trabajo de ONU Mujeres descrito a continuación ilustra las contribuciones efectuadas, en especial, a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) sobre pobreza, cambio climático, igualdad de género y trabajo decente.

Agricultoras en Rwanda utilizan la plataforma móvil “Cómprale a las mujeres” para vincularse con la cadena de suministro vía mensajes de texto. Foto: ONU Mujeres.

Agricultoras en Rwanda utilizan la plataforma móvil “Cómprale a las mujeres” para vincularse con la cadena de suministro vía mensajes de texto. Foto: ONU Mujeres.

Empoderamiento a través de la innovación

Entre los campos de maíz en la Rwanda rural, las mujeres se agrupan en un círculo para revisar sus teléfonos móviles. En la punta de los dedos está la información que determinará el éxito de sus cultivos y su sustento. Consultan el pronóstico del clima y las tendencias del mercado para tomar decisiones cruciales, como cuándo sembrar y cuánto fertilizante emplear.

Las mujeres utilizan una plataforma digital para telefonía móvil denominada “Cómprale a las mujeres” inaugurada con el apoyo de ONU Mujeres y destinada a dos cooperativas de unas 700 campesinas. La iniciativa es parte de un programa global insignia sobre agricultura resiliente al cambio climático. Al vincular a las mujeres con mercados más grandes y mejorar la calidad de la producción, el uso de la plataforma ha producido grandes contratos de cosecha por anticipado, incluso con firmas prestigiosas como Rwanda Grains y Cereals Corporation. Las agricultoras, que en su mayoría nunca tuvieron acceso a oportunidades como ésta, están encontrando una forma sostenible de salir de la pobreza.

ONU Mujeres trabaja con tenacidad para garantizar una vida digna para cada niña y cada mujer y para que puedan acceder a las oportunidades, ya sean políticas o económicas. Para reducir la pobreza y la desigualdad, sólo un puñado de otras inversiones en asistencia oficial para el desarrollo resulta más eficaz que garantizar que más de la mitad de la población mundial participe plenamente en el desarrollo de sus sociedades.

Manuel Sager, Director General de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación
Teófila Díaz Jiménez, de Chiapas, se convirtió en coordinadora de mujeres migrantes luego de asistir a una capacitación apoyada por ONU Mujeres para mujeres migrantes de todo México. Foto: Voces Mesoamericanas/Acción con Pueblos Migrantes/Rodrigo Barraza.
Teófila Díaz Jiménez, de Chiapas, se convirtió en coordinadora de mujeres migrantes luego de asistir a una capacitación apoyada por ONU Mujeres para mujeres migrantes de todo México. Foto: Voces Mesoamericanas/Acción con Pueblos Migrantes/Rodrigo Barraza.

Protecciones para las mujeres migrantes

En el estado mexicano de Chiapas se registran altos índices de pobreza. Entre las personas en situación más desesperada se encuentran las mujeres que han migrado de otros países de Centroamérica u otras partes de México. Con ocupaciones como el trabajo doméstico con el que apenas subsisten, son extremadamente vulnerables a la explotación. Dado que el conocimiento de los derechos humanos puede ser uno de los mejores escudos contra el abuso, ONU Mujeres ha trabajado con organizaciones de la sociedad civil para celebrar decenas de sesiones de capacitación para mujeres migrantes pobres de todo México. Las mujeres aprenden dónde pueden encontrar apoyo e interactuar con las autoridades locales para buscar las acciones de protección que necesitan. Es una experiencia de empoderamiento.

En

12

países, las defensoras de la
igualdad de género influyeron en
las políticas económicas y las
estrategias de reducción
de la pobreza

 

9

países adoptaron marcos de políticas
en favor del empoderamiento
económico de las mujeres

Más de

311,000

profesionales accedieron a material
de conocimiento y buenas prácticas
en EmpowerWomen.org

Adquisiciones públicas y mujeres

Luego de que Kenya sancionara una ley que exige que el 30 por ciento de los contratos estatales de adquisiciones se concedan a empresas propiedad de mujeres, jóvenes y personas con discapacidad, ONU Mujeres lideró una iniciativa para conectar a las mujeres con un conjunto de nuevas oportunidades. Las cadenas de suministro del sector público ofrecen un rico potencial para las empresas que venden una variedad de productos, desde mobiliario hasta computadoras y uniformes.

Siete ejes para transformar las economías

Con la mirada en una cuestión central de la Agenda 2030, en 2017 el Panel de Alto Nivel sobre el Empoderamiento Económico de las Mujeres, al que convocó el Secretario General de la ONU, instó a transformar las economías en favor de las mujeres.

En el informe Leave No One Behind [Que nadie quede atrás], el panel trató las limitaciones sistémicas que generan obstáculos persistentes a las oportunidades económicas de las mujeres. Elaboró siete ejes para superarlas, junto con recomendaciones para la acción. Los ejes incluyen el hacer frente a la distribución desigual del trabajo de cuidados no remunerado y de las normas culturales adversas; un mejor acceso a los bienes y la titularidad sobre ellos; la reforma de leyes discriminatorias; la mejora de las prácticas de adquisiciones y contrataciones públicas, así como un cambio en la cultura corporativa, y una voz colectiva más rotunda. 

ONU Mujeres participa y presta apoyo al panel, que conduce en colaboración con el Presidente de Costa Rica y la Directora Ejecutiva de IKEA Suiza. Sus miembros son las y los principales especialistas mundiales en economía e igualdad de género.

Edna Valdez. Foto: ONU Mujeres/Norman Gorecho.

Foto: ONU Mujeres/Norman Gorecho

SDG 8: Decent work and economic growthEdna Valdez, de 58 años, fue elegida Presidenta de Bannuar Ti La Unión, una organización que trabaja para la realización de los derechos de las mujeres migrantes en la provincia La Unión de Filipinas, poco después de haberse asociado en el año 2000. Bannuar trabaja estrechamente con el Center for Migrant Advocacy, aliado de ONU Mujeres, como parte de un proyecto de migración financiado por la Unión Europea y que tiene presencia activa en Filipinas, México y Moldova. Edna Valdez trabaja en la oficina de Bannuar en la ciudad de San Fernando (provincia de La Unión) atendiendo consultas espontáneas de mujeres migrantes y sus familias y derivándolas a los organismos gubernamentales correspondientes donde pueden obtener ayuda y acceder a servicios. Además, capacita sobre los derechos de las trabajadoras migrantes, los riesgos de la contratación ilegal y la trata de personas y el acceso a los servicios. Su trabajo contribuye al ODS 8, que promueve el empleo productivo y decente para todas las personas y su meta de proteger los derechos laborales y promover entornos de trabajo seguros para todas las personas, en particular para las mujeres trabajadoras migrantes.

Edna Valdez: “El principal problema de las trabajadoras migrantes es que no conocen sus derechos”

En 1996 llegué a Hong Kong, donde trabajé como empleada doméstica. Trabajaba más horas de lo que estipulaba mi contrato; no tenía tiempo de descanso. Cuando me quejé, la familia que me empleaba dijo que tendría esos beneficios luego de transcurridos dos años. En el tercer año del contrato, cuando finalmente pude acceder a los beneficios, me despidieron porque, dijeron, su hijo se estaba encariñando demasiado conmigo.

Poco después de haber regresado a casa en la provincia La Unión, me uní a Bannuar Ti La Unión (Héroes de la Unión) y comencé a trabajar por los derechos de las mujeres migrantes.

El principal problema de las trabajadoras migrantes es que no conocen sus derechos. Incluso donde hay leyes y servicios, no saben cómo reclamar sus derechos o acceder a la ayuda. Por eso continuamente instamos al gobierno local a establecer una Oficina para Migrantes en cada estamento municipal, cumpliendo con la ley nacional, donde las personas migrantes y sus familias puedan acceder a la información y a servicios de ayuda.

Como parte de Bannuar, ayudé a una mujer a quien le habían prometido empleo como trabajadora doméstica en Hong Kong. Cuando llegó a Hong Kong, le quitaron la ropa y la colocaron en una caja de carga —como a una gallina en una caja con orificios— y la trasladaron a Líbano como objeto de trata con fines de explotación sexual. De alguna manera, pudo escapar y la Embajada posibilitó su regreso. Recibió asesoramiento y capacitaciones sobre medios de subsistencia de parte de Bannuar y logró reconstruir su vida.

Las mujeres necesitan información fidedigna sobre sus derechos y los riesgos que corren, antes de migrar. Quienes regresan, especialmente quienes fueron abusadas, necesitan ayuda para reintegrarse y recomponerse, no sólo oportunidades económicas”.

Levante su voz por la igualdad salarial