Foto: ONU Mujeres Egipto/Mohamed Ezz Aldin

Prólogo de la Directora Ejecutiva

Alianzas estratégicas para una acción transformadora por la igualdad de género

En 2015 miramos hacia una nueva agenda sobre desarrollo sostenible para ‘las personas, el planeta y la prosperidad’, donde la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres ocupen un lugar central. ONU Mujeres está mostrándose a la altura de estas circunstancias y afirmándose en una trayectoria de logros, incluyendo los importantes resultados obtenidos para las mujeres y las niñas en 2014.

En todo lo que hacemos, reconocemos que los frutos se basan en el trabajo mancomunado. Hemos aprovechado cada oportunidad para alentar al mundo a cumplir los compromisos asumidos hace 20 años en la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing. En 2014, durante una revisión a una escala sin precedentes, 167 países emprendieron un balance nacional sobre su implementación de aquellas promesas de igualdad de género. El proceso, y los resultados, han servido de soporte de un programa intenso para movilizar un compromiso renovado con una acción transformadora y más acelerada antes de 2020, que culminará en un “Planeta 50:50 para 2030”.

Una creciente proporción de alianzas estratégicas ahora comienza a echar raíces en el sector empresarial mientras trabajamos en conjunto para la promoción del empoderamiento económico de las mujeres y el llamado a los hombres a asumir su responsabilidad y rendir cuentas del cambio.

En septiembre de 2014 lanzamos la campaña HeForShe y generamos millones de conversaciones, tanto en las redes sociales como de forma directa, ya que quienes adhirieron también difundieron la campaña. La iniciativa “IMPACTO 10x10x10”, lanzada en enero de 2015 en el Foro Económico Mundial, consiguió la participación de dirigentes gubernamentales, empresas y universidades como líderes del cambio inmediato en cada sector, empleando las tecnologías de manera creativa para abordar cuestiones influyentes como la inclusión financiera, las cuotas de representación política, la paridad salarial y la eliminación de la violencia de género.

En nuestro informe insignia El Progreso de las Mujeres en el Mundo 2015-2016: Transformar las economías para realizar los derechos, presentado en abril de 2015, pusimos de manifiesto los marcados desequilibrios de género en la economía mundial con nuevos datos y la recomendación de diversas soluciones que los gobiernos podrían implementar. El trabajo en todo el sistema de las Naciones Unidas con aliados como la UIT (organismo especializado de la ONU para las tecnologías de la información y la comunicación) y la Organización Internacional del Trabajo nos está ayudando a afianzar políticas nacionales e internacionales para el desarrollo a favor del acceso de las mujeres al trabajo decente y la igualdad salarial, capaces de aliviar asimismo la agobiante carga de trabajo de cuidados no remunerado que recae sobre las mujeres en todo el mundo.

La sociedad civil, incluidos los sindicatos y los movimientos de trabajadoras y trabajadores, sigue siendo la aliada fundamental de todos nuestros esfuerzos. Es la voz de la conciencia cotidiana y la invaluable presencia en el terreno durante las crisis humanitarias, como con el brote de la enfermedad por el virus del Ébola, el ciclón Pam y la creciente cantidad de amenazas complejas e interconectadas a la paz y la seguridad internacional, especialmente el surgimiento de una ola de grupos extremistas violentos que atentan directa y explícitamente contra los derechos de las mujeres.

En última instancia, toda nuestra labor está orientada a cambiar vidas y a ayudar a mujeres y niñas a desplegar todo su potencial. Estamos impulsando mejores oportunidades educativas para las niñas y las mujeres, incluso mediante un mayor empleo de las tecnologías, así como medidas para continuar aumentando y consolidando el liderazgo político de las mujeres y garantizando su inclusión en las iniciativas para la consolidación de la paz y reconstrucción en los periodos de crisis. Todo ello exige inversiones más importantes y renovadas, un sólido compromiso para mejorar la recolección y el análisis de datos, marcos de rendición de cuentas para las y los líderes y el establecimiento de responsabilidades entre todas las partes interesadas, incluido el sector privado.

El informe de este año ofrece una serie de ejemplos que demuestran el impacto de ONU Mujeres en el plano general e individual. Nos llena de orgullo haber contribuido a un incremento de las mujeres electas a la Asamblea Legislativa de Bolivia, cuya proporción pasó de menos del 30% a más del 50%; a la mejora de los derechos económicos de 21.350 mujeres que trabajan de forma remunerada desde casa en Pakistán mediante el aumento del acceso a los servicios de registro, la seguridad alimentaria y las oportunidades de generación de ingresos; al aumento de 2 a 11 en la cantidad de centros integrales en Rwanda dotados de personal capacitado para la atención de mujeres víctimas de violencia; y al despliegue de 23 especialistas en investigación y documentación de delitos de género para apoyar las investigaciones o enjuiciamientos internacionales en 12 países, lo que condujo de manera directa a la constitución de casos contra los autores de crímenes atroces contra mujeres y niñas. En todo el mundo, ONU Mujeres está presente trabajando con aliados, desempeñándose como ente catalizador, defensor y líder para lograr un mundo donde impere la igualdad de género.

Las aspiraciones y acciones puestas en marcha este año tendrán un efecto en las generaciones futuras. Sabemos esto muy bien y luchamos para lograr el máximo impacto con los recursos que se nos confían. Invertimos en evaluar nuestra labor para así continuar aprendiendo de lo que hacemos y mejorar. Las evaluaciones independientes realizadas por diversos aliados clave en 2014 confirmaron la pertinencia y eficacia de nuestro trabajo.

Los fondos destinados a la igualdad de género siguen siendo escasos en muchos ámbitos por lo que un incremento en los niveles de financiamiento resulta esencial para llevar adelante nuestra ambiciosa agenda.

Este año, en el proceso de examen de la agenda sobre financiamiento para el desarrollo, ONU Mujeres insta a un financiamiento transformador para la igualdad de género. Para ello se requieren niveles de financiamiento sin precedentes en cuanto a su magnitud, alcance y calidad. Es imperativo asignar e invertir recursos específicos y de carácter prioritario en la igualdad de género. Seguiremos trabajando para alinear todas las fuentes de financiamiento para el desarrollo y las instituciones que las administran, sean públicas o privadas, nacionales o internacionales, con las metas de igualdad de género. A la vez, promoveremos alianzas entre diversos interlocutores como estrategia vital para garantizar un financiamiento apropiado y sólido para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Como subraya el presente informe, ONU Mujeres tiene el firme compromiso de alterar el statu quo y de forma colaborativa establecer nuevas normas, ejecutar programas específicos y sumar aliadas y aliados innovadores tanto del sistema de las Naciones Unidas como externos a él para acelerar el ritmo de cambio.

De forma mancomunada podemos inaugurar una nueva era que sea más justa, resistente ante las adversidades e inclusiva para todas las personas.

Phumzile Mlambo-Ngcuka

Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Directora Ejecutiva de ONU Mujeres